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El gran negocio del Gobierno cubano se ve frustrado

Por estos días constituye motivo de debate en todos los medios oficialistas cubanos, las medidas tomadas por Jair Bolsonaro, presidente electo de Brasil respecto al Programa “Más Médicos”, creado por la ex-presidenta Dilma Rouseff en convenio con el Gobierno cubano el 8 de julio de 2013, cuyo objetivo era suplir la carencia de médicos en los municipios del interior y en las periferias de las grandes ciudades de Brasil.

Desde su elección en octubre de 2018, Bolsonaro anunció que tomaría nuevas medidas respecto a los médicos cubanos que se encontraban en su país y el 18 de noviembre del presente año, el presidente brasileño, anunció que “Brasil no puede permitir que los 8.332 médicos cubanos que trabajan en las ciudades más remotas y pobres del país permanezcan en condiciones similares a la esclavitud, y que no se puede seguir sustentando a la “dictadura cubana”. Bolsonaro criticó las condiciones en las que trabajan los médicos cubanos en Brasil planteando que “son obligados a dejar a sus familias en Cuba para recibir el 30% de sus salarios, ya que el restante (70%) el Gobierno brasileño se lo transfiere directamente al cubano”.

Bolsonaro, también expresó que “Tampoco es justo confiscar el 70% del salario de una persona. No podemos ser tolerantes con un trabajo similar a la esclavitud. Se trata de un asunto humanitario”. Ante estas declaraciones, el régimen cubano decidió retirar a todos los médicos de Brasil.

Lo más interesante de todo es que en ningún momento Bolsonaro hizo mención al hecho de que se debía cerrar el programa y los médicos cubanos retornar a su país. Entonces, ¿Por qué el Gobierno cubano tomó esa decisión? Como expresó claramente el presidente brasileño, el único favorecido con este programa es el Estado cubano y no los médicos que brindaban sus conocimientos y servicios para salvar vidas. El Gobierno cubano al ver que estas medidas ponían en peligro su entrada económica, decidió autoritariamente que los médicos regresaran haciéndose pasar por ofendidos.

Por tales razones, CubaDebate publicó el día 19 de noviembre, un articulo en respuesta a las declaraciones de Bolsonaro, bajo el título: Respuestas a las insidias: salario, títulos, familia y el bien de los colaboradores cubanos en Brasil. En esta publicación se afirma que “El Ministerio de Salud Pública (MINSAP) le paga el 100% de los salarios a los colaboradores, quienes por elección personal deciden participar en el Programa Más Médicos bajo los auspicios de la OPS (Organización Panamericana de Salud) y firman un contrato con el Ministerio de Salud Pública de Cuba por el cual deciden voluntariamente compartir ingresos para fortalecer el sistema de salud cubano”.

Estas declaraciones nos conlleva a hacernos una pregunta inevitable, ¿quién en esta vida está dispuesto a brindar “voluntariamente” el 70% de sus ingresos personales, quedándose solo con el 30%, en un país como Cuba con tantas carencias y necesidades económicas? Por supuesto que muy pocas personas, por no decir nadie. Con esto no se quiere decir que en la isla no existamos personas humanitarias, capaces de entregar voluntariamente parte de sus ingresos económicos personales en pos del desarrollo de la salud de su propio país, esto es innegable; pero por Dios, a quién le cabe en la cabeza el hecho de donar voluntariamente el 70% de sus ingresos. Debido a todas estas carencias a las que está sometida por más de 50 años el pueblo cubano, ¿quién no va a firmar tal documento? Por muy absurdo que parezca, constituyen las misiones internacionalistas una de las pocas vías que tienen algunos cubanos de a pie para mejorar y sacar adelante su familia, y para otros la forma de migrar de esta pesadilla.

Por muy extremistas, homófobo y liberales que fueron las promesas de campaña previas a la elección de Bolsonaro como presidente constitucional de la República Federativa de Brasil, que evidentemente lo sitúan en una posición de extrema derecha; respecto al tema CUBA y las medidas encaminadas al programa “Más Médicos”, sus declaraciones fueron acertadas. Incluso propuso que  los cubanos tendrían que ganar su ingreso de forma íntegra y tener a sus hijos con ellos. Claro que esto al Gobierno de la isla no le conviene en absoluto. Por eso decidió tomar una medida tan radical. ¿Es este entonces el Gobierno que promueve ayudar desinteresadamente y solidariamente a los pueblos amigos y más necesitados? Por supuesto que no, esta es su gran farsa. Las misiones internacionalistas constituyen un negocio para el Gobierno cubano por medio de su Ministerio de Salud Pública (MINSAP).

Kirenia Flores Garcia

Directora Nacional del Frente Femenino de JACU (Juventud Activa Cuba Unida). Bloguera.

Psicóloga de profesión. Terapeuta de EMDR.

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