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Cabos sueltos: malas consecuencias

El pasado 22 de octubre de 2018 tuvo lugar un crimen en el municipio Songo La Maya de la provincia de Santiago de Cuba, en el que un hombre asesinó a su padre. El parricidio fue ejecutado por un ciudadano cubano.

también lo es que fue consecuencia del mal proceder el Gobierno y las autoridades locales.

Según denunció Manuel Mustelier Tamayo, vecino del lugar donde aconteció el homicidio, el fallecido se nombraba Juan Fernández Fernández, alias Juan el Loco, tenía 68 años y padecía de una enfermedad mental; el asesino, hijo del fallecido, se llama Juan Carlos Fernández, tiene 35 años, se gana la vida como albañil y posee buena conducta social. Padre e hijo residían en el mismo edificio en apartamentos diferentes.

Ambos se vieron enfrentados cuando Juan Fernández luego de una acalorada discusión con su hijo Juan Carlos, lanzó dos pedradas a su nieto de 5 años, que es a la vez hijo de Juan Carlos. Por suerte, las piedras no alcanzaron al niño, pero Juan Fernández fue más allá y comenzó a ahorcar a su nieto. Juan Carlos fue avisado de lo que estaba sucediendo y acudió rápidamente al lugar, y para defender a su hijo de una muerte inminente, apuñaló en el cuello a su padre. Este soltó de inmediato al niño, y herido, bajó del segundo piso por las escaleras del edificio hasta que se desplomó en el jardín ubicado frente al mismo.

Los vecinos del lugar se comenzaron a aglomerar entorno al herido que yacía con aspecto de inconsciente en el suelo, cuando de repente, Juan Carlos volvió con el cuchillo y le apuñaló nuevamente. Según el vecino, el cuerpo permaneció tendido en el lugar por 3 horas porque ninguna autoridad se presentó antes.

Ahora bien, según Manuel Mustelier, el occiso padecía de la enfermedad esquizofrenia paranoide y constaba en su historial dos asesinatos además de haber lesionado a una persona y dejarle en estado paralítico. En la actualidad, mantenía atemorizado a muchas personas de su comunidad.

El Código Penal cubano en su Título V, Capítulo III, Sección Primera se refiere a la enfermedad mental y su Artículo 20.1 dice “Está exento de responsabilidad penal el que comete el hecho delictivo en estado de enajenación mental, trastorno mental transitorio o desarrollo mental retardado, si por alguna de estas causas no posee la facultad de comprender el alcance de su acción o dirigir su conducta”.

En conversación con la doctora Nelva Ortega Tamayo, quien se desempeñó como médico de familia durante varios años en la ciudad de Santiago de Cuba y atendió casos de personas con enfermedad mental, esta nos expresó que ante un caso como el de Juan Fernández Fernández, el proceder establecido en el Ministerio de Salud Pública es el de ingresar al paciente en un hospital psiquiátrico y mantenerlo allí con las medidas de seguridad pertinentes bajo tratamiento hasta que este se compense mentalmente. Luego de compensado, el paciente es incorporado a la sociedad nuevamente.

Más allá de lo establecido y de si estas normas tienen sintonía con las normas internacionales, lo cierto es que, en la práctica, no garantizan la seguridad de las personas que conviven en torno a estos pacientes mentales, así como tampoco la seguridad del mismo paciente ya que estos son víctima de su propia enfermedad.

En opinión de ciudadanos vecinos del occiso, esta lamentable situación podía haberse evitado si las autoridades competentes hubiesen adoptado alguna medida preventiva, ya que no era la primera vez que esta persona cometía hechos violentos. Pues, si bien es cierto que no era responsable de sus actos, también lo es que su inclusión en la vida social cotidiana constituía un riesgo potencial para la vida de sus vecinos y familiares.

Es también la opinión general de la población que el Estado cubano debe adoptar normas más adecuadas para evitar que pacientes como Juan Fernández Fernández continúen asesinando personas. Pero hasta que no sean escuchadas las voces del pueblo, continuaremos en Cuba bajo el riesgo cotidiano de cruzarnos en cualquier lugar con una persona que, exento de responsabilidad penal, puede haber cometido varios asesinatos y nadie puede prever cuándo y quien será su próxima víctima.

Amel Oliva Torres

Joven líder y fundador del Frente Juvenil de la Unión Patriótica de Cuba (Unpacu). Ha representado a su organización en eventos internacionales. El 2016 sostuvo una huelga de hambre por 28 días en protesta al aumento de la represión contra la oposición pacífica.
Correo: pedrozalazar1987@gmail.com

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