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La libertad llegará por los caminos de la paz y la reconciliación

Mañana 24 de febrero, el Gobierno de Miguel Díaz – Canel realizará un referendo con el objetivo de que el pueblo ratifique la nueva Constitución de la República. Los medios de difusión nacional, aseguran que todo está listo para la celebración de este importante proceso que marcará el futuro de la nación. Sin embargo, opositores y disidentes expresan que no existen condiciones de observación y fiscalización bajo el régimen para su realización, y la califican de ilegitimo. Analicemos sus argumentos.

De acuerdo a su clasificación universal un referendo es un  procedimiento jurídico por el que se somete al voto popular leyes o actos administrativos para su ratificación. Es un mecanismo de democracia directa que complementa el régimen de democracia participativa. Se trata de un procedimiento para tomar decisiones por el cual los ciudadanos ejercen el derecho de sufragio para decidir acerca de una decisión de resolución mediante la expresión de su acuerdo o desacuerdo. No obstante, esta tipificación dista mucho de la realidad cubana.

De una forma muy natural y prácticamente inédita, la ciudadanía comenzó a rechazar este proceso desde sus inicios. Ninguno de los aspectos que sugirió el pueblo para incluir, modificar o eliminar en la nueva propuesta constitucional fueron tomados en cuenta por la Asamblea Nacional y esto generó no solo frustración sino mucho descontento popular. A esta situación se suma la negativa del régimen de La Habana a que se realizara la campaña por el voto “NO” y para ello las fuerzas combinadas del Ministerio del Interior (MININT) se dieron la tarea de sembrar el terror y la represión en cada provincia del país.

La Unión Patriótica de Cuba (UNPACU) principal grupo opositor en la isla, ha denunciado cientos de arrestos y golpizas contra sus activistas promotores de la campaña con el slogan #YoVotoNo. Y a pesar de que, tres de sus miembros se encuentran tras las rejas cumpliendo sanciones arbitrarias por exhortar a la población a votar contra el referendo, no fue hasta el pasado 11 de febrero que el régimen desató una cruda y evidente represión que para muchos se traduce simplemente en preocupación por los efectos positivos que la UNPACU ha logrado con la campaña del NO. Ese día fueron allanadas de manera violenta al menos ocho viviendas, confiscados ilegalmente varias decenas de equipos como laptops, impresoras, teléfonos móviles, cámaras, camisetas con los slogan #Ni1Mas y #YoVotoNo, y además medicamentos, alimentos, platos, vasos, etc. Además, decenas de activistas fueron detenidos violentamente y varias mujeres obligadas por otras oficiales, a desnudarse.

Por tal motivo, el líder del grupo opositor, José Daniel Ferrer García, inició una huelga de hambre como forma de protesta por la brutal represión, ante la imposibilidad de continuar ejerciendo el derecho de promover el No. De esta forma llamó la atención de la comunidad internacional sobre el referendo que califica de fraudulento e ilegítimo. Anuncio al que se sumaron más de 130 activistas de la UNPACU, algo nunca antes de visto en la historia de la oposición cubana. Ante esta situación, personalidades como Marco Rubio, senador de EE.UU., anunció próximas sanciones contra Cuba y la Organización de Estados Americanos (OEA) desconoció completamente el referendo.

Aunque la ola represiva contra el grupo opositor se mantiene hasta la actualidad con un mega operativo permanente entorno a sus sedes, los activistas no han descuidado su objetivo aparejado a la huelga de hambre. Los activistas continúan en las calles llevando su mensaje contra la nueva constitución comunista, ahora en un marco extremadamente limitado no solo por la coacción sino porque los dejaron sin herramientas para realizar su labor.

El Nuevo Herald recientemente publicó que la funcionaria de la Oficina de Asuntos Religiosos del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, Sonia García aseguró que al pastor bautista Carlos Sebastián Hernández Armas, “no será tratado en lo adelante como pastor sino como contrarrevolucionario”, porque el religioso exhortó a sus fieles a oponerse a la nueva Constitución. En Santiago de Cuba reportan que una de las sedes de la Iglesia Pentecostal, fue vandalizada por agentes de la Seguridad del Estado y Policía Nacional Revolucionaria (PNR) para impedir que sus jóvenes salieran a predicar porque el pastor se negó a retirar de la puerta de la iglesia un cartel donde decía #YoVotoNo. Días después amaneció en la fachada un cartel pintado que decía Yo Voto Sí, los fieles aseguran que fue obra de los mismos oficiales.

Al parecer, el Gobierno tiene como nunca, casi todo en su contra y el rechazo se agrava conforme pasan los días. Además de la falta de derechos está la precaria situación económica por la que atraviesan la mayoría de los cubanos. Por ejemplo, los damnificados del tornado que recientemente afecto el occidente del país, todavía no reciben respuesta ni siquiera a sus necesidades más básicas. Los médicos colaboradores que decidieron refugiarse en Brasil ante la orden de retirada que emitió el Gobierno, no pueden regresar a su país y su familia sufre la represión por parte de las autoridades cubanas. Las iglesias de todas las denominaciones cuestionan la  falta de libertades religiosas. El sector cuentapropista se queja de todas las trabas que les colocan para ejercer de manera efectiva la actividad económica independiente y la comunidad LGBT asegura haber sido engañada y manipulada por Mariela Castro, directora del CENECEX.

En encuestas publicadas por el medio digital Diario de Cuba y el Observatorio Cubano de Derechos Humanos muestran que más del 50% de la población votará en el en referendo por el NO, pero sin dudas la encuesta más aplastante fue la que creó el propio sitio oficialista Cuba Debate. Las cifras fueron abrumadoras, más del 80% rechaza la nueva Constitución. Y a pesar que la encuesta fue creada hace meses, cuando el No sobrepasó el Sí, fue que dijeron que los datos eran falsos y la cerraron. Por otro lado, Bruno Rodríguez Parrilla, Ministro de Relaciones Exteriores, confirmó que cerraron con éxito la votación del refrendo constitucional  para cubanos que en estos momentos están en el exterior, y que se realizó al menos en 18 países. Sin embargo, en las redes sociales los propios cubanos han desmentido esta afirmación, teniendo en cuenta que quedaron fuera de esta votación todos los que estén trabajando o estudiando por su cuenta e independiente del Gobierno, y los exiliados quienes el pasado 26 de enero realizaron una marcha en diferentes países apoyando la campaña #YoVotoNo.

Ante horas del momento histórico que vive la isla, José Daniel Ferrer aseguró que pese a lo que sucederá mañana en las urnas, el futuro de Cuba está indisolublemente ligado al de Venezuela debido a la dependencia que se encuentra la economía cubana de la venezolana y sobre todo de su política. Por su parte, Carlos Amel Oliva, líder juvenil afirmó que el día de mañana será muy importante para medir hasta donde ha resurgido la sociedad civil independiente cubana y hasta donde ha menguado el control y el terror que ejerce la dictadura cubana sobre el pueblo. Y el laico y director del Centro Convivencia, Dagoberto Valdés, culminó diciendo: “el domingo 24 es una oportunidad única y extraordinaria de hacer un ejercicio de civismo democrático, expresar nuestro voto en conciencia por una Cuba  donde quepamos todos como quiso Martí. Y tengo la certeza de que muy pronto la voluntad soberana de libertad, prosperidad y democracia llegará por los caminos de la paz y reconciliación entre todos los cubanos, vivan donde vivan y piensen como piensen”.

Katherine Mojena

Miembro de la directiva nacional de la Unión Patriótica de Cuba (Unpacu) y editora audiovisual. Es responsable de la atención a los presos políticos en el oriente del país. Medios de prensa como Martí Noticias, TV Martí, Cubanet, América TV, y Diario de Cuba han publicado varios de sus trabajos y videos.

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