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“Hambre y miseria vs pandemia COVID-19”

La situación actual en Cuba es más grave de lo que cualquiera se puede imaginar. La gran mayoría de las personas apenas tienen dinero para adquirir las necesidades básicas. Por otra parte existe un reducido grupo de cubanos con familiares en el exterior de los cuales reciben alguna ayuda, esos son los que mayormente se pueden ver en las colas. Otra cantidad muy elevada de cubanos no está haciendo ni tan siquiera el almuerzo de cada día, la gran mayoría de la población está haciendo solo una comida en la noche, mientras que en el resto del día comen lo que puedan resolver. 

El pan normado por la libreta de abastecimiento y algún jugo (de lo que aparezca) se ha convertido en el desayuno y almuerzo al mismo tiempo, de millones de cubanos; (incluso, hasta el “agua con azúcar” se ha situado como el refresco ideal de la mayoría de la población, por ser lo único que tienen como “refresco” para acompañar el pan, con lo cual están obligados a pasar todo el día), otras veces el pan solo con un vaso de agua posteriormente, por no haber azúcar para mezclarla con agua y simular un refresco.

Muchos pasan el día sin comer nada hasta la noche para dejarles el pan a los menores o a los enfermos en casa. Esta misma situación la está viviendo la gran mayoría de la población cubana, como se puede constatar mediante testimonios de otras muchas más personas en todas las regiones y comunidades del país. Las familias están ahorrando los escasos alimentos que les queda y los pocos que pueden comprar, para consumirlos solo en la noche.

Esta es la más pura realidad que se está viviendo hoy en Cuba. La gran mayoría de las familias están enfrentando esta terrible crisis pandémica unida a otra aún tan terrible, la crisis económica y alimenticia. 

Fuera del pequeño por ciento de la población que reciben remesas desde el exterior, se encuentran la otra parte de la población, quienes al parecer tienen sus reservas monetarias que las están empleando en las pequeñas compras de las escasas cosas con las que las autoridades abastecen los establecimientos, pero esas reservas se agotarán en poco tiempo. 

Los insuficientes productos (como jabón, detergente, champú, acondicionador, aceite y otros exiguos alimentos, a veces compendiados en módulos que contienen todos estos artículos como un combo), son vendidos a la población a precios exorbitantes (donde el módulo sobrepasa en muchas ocasiones los 25 o 30 CUC, más del salario básico promedio de un mes) en correspondencia con las necesidades existentes y la situación económica y financiera que se está mal-viviendo en medio de esta pandemia, por lo que la situación se agrava para todos cada día más.

Las personas le temen más al hambre que a la pandemia, o por lo menos es lo que se demuestran en los constantes tumultos en las colas a todo lo largo y ancho del país; pero nadie quiere morir ni dejar morir de hambre a un familiar por no salir a buscar comida. 

Por otra parte, las personas quieren (como que almacenar para cuarentena; lo cual es aún exiguo y muchos regresan a casa sin poder adquirir el o los productos, debido a la insuficiencia de los mismos ante la alta demanda de la población). A la misma vez, no se percatan del alto peligro de contagio y se arriesgan, porque realmente hay hambre en Cuba, mucha hambre, miseria, escasez y necesidades.

El régimen en lugar de asistir a la población con alimentos buenos y baratos, al igual que con otras necesidades como productos de aseo y limpieza, solo se esfuerza en intensificar la represión, la persecución y la presencia policial en las calles con el fin de mantener intimidada a la población, y así evitar un desenlace social por el descontento que va en aumento cada día. Demostrando que solo le interesa mucho más mantenerse en el poder, que asistir a las familias cubanas en sus necesidades reales y urgentes.

Desafortunadamente es la triste, dolorosa y lacerante realidad en la isla, por culpa de un gobierno inoperante, manipulador, corrupto y abusador. Las personas que ingenuamente lo apoyan, desconociendo cuán culpable es el Partido Comunista de Cuba (PCC) y sus funcionarios de los problemas, del hambre, la miseria, escasez y necesidades que padece la población cubana desde hace 61 años. Cuya población en su mayoría se deja adoctrinar muy fácil por la fuerte manipulación mediática que constantemente ejerce el PCC y su Gobierno hegemónico y abusador mediante los medios de difusión masiva sobre el pueblo cubano, quienes aun viendo y viviendo una realidad tan triste, cruda y desoladora como la que “mal-vivimos”, muchas personas siguen haciendo caso omiso. 

No se detienen a analizar sobre – en quién recae en verdad las culpas y responsabilidades de nuestra mala realidad-, solo se limitan a creer lo que les dice el régimen mediante los medios de difusión masiva y así lo repiten como papagayos culpando a los Estados Unidos de los propios fracasos del monopolio político, económico y social del régimen totalitario y dictatorial del PCC y sus funcionarios durante más de 6 décadas acumuladas.

Pero, otra parte de la población, los más analíticos, están tomando conciencia y reconociendo el alto nivel de inoperancia del régimen en Cuba y, por ende, va aumentando el nivel de descontento entre la población cubana hacia la dictadura y sus abusadores funcionarios en la isla.

Jesús Silva

Reside en Pinar del Río. Periodista independiente y delegado del partido Cuba Independiente y Democrática (CID).

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