Cuba te Cuenta

La luz de octubre que necesita Cuba

Foto: Facebook/ Challenge #MicartelparaelcambioenCuba

El mes de octubre, específicamente el día 10, se reconoce en Cuba como un día trascendental en su historia patria, debido a los sucesos acaecidos en la finca La Demajagua.

Carlos Manuel de Céspedes daba inicio a la primera Guerra de Independencia de la isla antillana, con un valor y un anhelo de cambio que hacían pensar en un furor de lucha por alcanzar la libertad ansiada de la metrópolis española. Nunca antes, la ya formada nación cubana, había vivido un estallido de hombres decididos a cambiar sus más jugosas y elementales comodidades, familias, y sueños, por alcanzar el entonces utópico sueño de libertad y decoro para todos.

Se vivió un despertar patriótico y un sentimiento de rebeldía, en esa época, nunca antes vivido en suelo criollo. Era el llamado de la libertad, el que estaba impulsando la estampida valerosa de cientos de hijos de este suelo cubano que se había cansado de tantos oprobios.

Pasaron años, después de ese suceso, para que Cuba se formara como República de leyes y principios democráticos. No fue sino con la naciente “pseudo-república”, como le llamaron los seguidores de una idea de pensamiento socio-comunista, que tuvimos un país soberano y con libertad de acción autónoma en su gobierno. Se materializó el sueño de muchos luchadores independientes, generales y coroneles de la lucha insurreccional mambisa. Cuba llegó a tener presidente, senado, congreso, variedad de partidos políticos; un ferrocarril, telecomunicaciones, automóviles, y una moneda que llegó a ser más potente que el propio dólar estadounidense.

Es verdad que en un país no todo es color rosa, pero sobre todas las cosas existía un ánimo en su sociedad civil, que exigía con todas las libertades democráticas que ocurriesen esas mejorías.

Hoy en día vemos a una nación dividida, como resultado de décadas de hostilidad de un gobierno contra su propia ciudadanía, que solo demanda respeto a la diversidad, respeto al cumplimiento de sus derechos civiles, respeto a los derechos de reunión, asociación, circulación y manifestación pacífica. Vemos casi a diario cómo la propia prensa nacional está raptada ideológicamente, y solo representa y responde a “las verdades” que solo convienen al régimen político dominante. La policía, lejos de hacer cumplir las leyes y velar por la felicidad del pueblo, contrariamente a ello, lo atropella, lo persigue y lo reprime por el mero hecho de disentir pacíficamente del sistema de gobierno y sus representantes.

Ahora más que nunca es que se necesita esa luz de octubre, que condujo al Padre de la Patria a hacerse sentir, alzándose en pie de lucha para poner fin a la dictadura militar que nos mancillaba. Se necesita en Cuba un nuevo despertar común, un nuevo orden jurídico y constitucional que ponga fin a años de empecinamiento castrista por hacer valer un comunismo, que la propia historia se ha encargado de demostrar que no ha resuelto los más elementales problemas de las sociedades del planeta.

El pueblo cubano necesita que se les ponga fin a tantos años de sufrimiento enajenante. Es preciso, hoy, una luz de aurora que enarbole la misma valentía que caracterizaba a esos mambises del siglo XIX.

Decía el apóstol de la independencia cubana José Martí que “…la libertad es el derecho que tienen las personas de actuar libremente, pensar y hablar sin hipocresía”; y hoy vemos como no se nos permite pensar lo que queramos, por lo tanto, no tenemos derecho a esa libertad que nos habló Martí.

De igual modo apuntó el propio apóstol “…los derechos se toman, no se piden; se arrancan, no se mendigan” y a eso es a lo que estamos llamados los jóvenes y personas de buena voluntad de estos tiempos. Si queremos disfrutar de una Cuba verdaderamente libre, democrática y justa no podemos esperar a tener concesiones con ese régimen que hoy nos está quitando ese derecho.

Debemos ser capaces de aprovechar la fortaleza de esa propia UNIDAD que tanto hablaron nuestros héroes del pasado, porque solo de esa forma es que podremos acabar por doblegar la ignominia y la fuerza perversa de quienes nos quieren mal.

Iván Torres

Licenciado en Psicología General por la Universidad de Oriente de
Santiago de Cuba, investigador y director ejecutivo de la Plataforma
Social Juventud Activa Cuba Unida (Jacu), activista-defensor de los
derechos humanos, editor del portal web Cuba te Cuenta y becario de
Aulas Abiertas, proyecto impulsado por el Instituto Político para la
Libertad, que facilita el diálogo, la participación y la capacitación de
jóvenes y activistas de la sociedad civil cubana.

En el 2019, participó del Foro de Juventudes de América Latina y el
Caribe 2030: “Construyendo un presente distinto”, que se realizó en la
sede de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe
(CEPAL), en Santiago de Chile. Ese mismo año, organizó en La
Habana el Diálogo Nacional de la Juventud Cubana rumbo a la 49
Asamblea General de la Organización de Estados Americanos (OEA).

En el 2017, participó como panelista del “Foro de Liderazgo Juvenil de
América Latina y el Caribe: Educación, Emprendimiento y Oportunidades
Económicas para los Jóvenes”, que organizó el Young Americas
Business Trust (YABT) en Washington, D.C.

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