Cuba te Cuenta

La cuestión es de valor y dignidad (I)

Cuba: ¿Constituye un prejuicio pensar que el tema dinero lleva a la pérdida de valores? ¿Esta periodista podrá escribir en esos medios oficialistas todo lo que realmente siente y piensa? ¿Qué ocurriría con ella si escribiese sobre sus inconformidades con el Estado o algún dirigente?

“Es un déspota todo aquel que cree que ser opositor al gobierno es ser traidor a la patria”

Juan Bautista Alberdi

Recientemente leí un artículo publicado en el medio oficialista Granma, de la periodista Leidys María Labrador Herrera, bajo el título La cuestión es de principios”, quien exponían ideas relacionadas con el respeto a la diversidad de opiniones en personas que disienten o se oponen a nuestras concepciones del mundo. Pero como característica de todo discurso comunista, al final terminó juzgando los principios y valores de los opositores, por el hecho de recibir fondos.

De este escrito, les compartiré una fragmento que invito a la reflexión:

“(…) que una persona defienda los principios y valores en los que cree, desde una postura de diálogo y coexistencia pacífica, es entendible, respetable y constituye, además, un derecho. Sin embargo, cuando hay seriedad en la postura de disentir, nadie tiene por qué denigrarse y llegar al más bajo estatus de la condición humana que implica ponerle precio a su dignidad (…) si algo está claro en este mundo es que quienes se respetan a sí mismos y, por ende, son consecuentes con su manera de pensar, no se ven nunca en la disyuntiva del saber cuánto pagan, si digo o hago esto o aquello. Los ideales verdaderos no tienen precio. Cuando una persona vende su conciencia se convierte a sí mismo en objeto de uso del que paga, y solo tendrá valor mientras sea útil; después será olvidado y, como maquinaria descompuesta, lanzado al depósito de las miserias humanas”.

Para ponerlos en contexto, recordaré lo sucedido en Cuba el 27 de noviembre de 2020, frente al Ministerio de Cultura (Mincult) de La Habana.

Un grupo de jóvenes (más de 200), entre ellos artistas, intelectuales, cineastas, realizadores, activistas, periodistas independientes y también trabajadores estatales; llevaron a cabo el 27 de noviembre una concentración masiva que se produjo en las afueras del Mincult en respuesta a la represión desatada en la isla contra artistas y para exigir el derecho a la libertad de expresión.

Desde entonces estos jóvenes son conocidos como el grupo de 27N, debido a la fecha en que se llevaron a cabo los acontecimientos. Ellos exigían el respeto a la libertad de expresión y el cese de la censura y el hostigamiento a representantes del arte y personas con pensamiento diferente en Cuba.

Lo interesante de este movimiento 27N, es que la mayoría trabajan para el Estado, ni siquiera pertenecen a organizaciones opositoras, lo que demuestra que no todas las personas que visiblemente disienten por uno u otro motivo, son independientes.

Luego de este encuentro, y tomando a colación los sucesos llevados a cabo por esas fechas a través del Movimiento San Isidrio (MSI), los medios oficialistas de la isla se han dedicado a juzgar, denigrar, calumniar y poner en duda públicamente los principios y valores de los opositores cubanos, sin derecho ninguno a réplica. Sobre todo haciendo referencia a los que se desempeñan como blogueros y periodistas independientes.

Cuando leí detenidamente el artículo que comentaba anteriormente, me surgieron varias preguntas: ¿acaso esa periodista no recibe un pago por parte del régimen cubano por sus escritos o es que ella trabaja gratis para esos medios?, ¿el hecho de recibir un pago (o salario), la convierte en contrarrevolucionaria o una persona sin valores y principios?, ¿constituye un prejuicio pensar que el tema dinero lleva a la pérdida de valores?, ¿esta periodista podrá escribir en esos medios oficialistas todo lo que realmente siente y piensa?, ¿qué ocurriría con ella si escribiese de forma sincera y crítica sobre sus inconformidades con el Estado o algún dirigente?

Es importante aclarar que una cosa nada tiene que ver con la otra. No es un delito, y mucho menos falta de principios que un periodista reciba un pago por su trabajo. Lo irónico es que, los periodistas del oficialismo, nos juzguen, cuando ellos reciben del régimen cubano un guión de lo que deben publicar y un salario por sus mentiras.

Debemos mencionar además, que existe otro grupo de disidentes que no reciben pago por el activismo, sino fondos para poder promover los derechos humanos. Esto, también es muy normal en el mundo entero y mucho más en aquellos países bajo un régimen dictatorial como el nuestro.

 Continuará…

Kirenia Flores Garcia

Licenciada en Psicología Clínica por la Universidad de Ciencias Médicas
de Granma; directora de planificación y organización de la Plataforma
Social Juventud Activa Cuba Unida (Jacu); editora del portal Cuba te
cuenta y becaria de Aulas Abiertas, proyecto impulsado por el Instituto
Político para la Libertad, que facilita el diálogo, la participación y la
capacitación de jóvenes y activistas de la sociedad civil cubana.
Ha participado en distintos eventos y foros internacionales de
juventudes.

En el 2019, participó del Foro de Juventudes de América
Latina y el Caribe 2030, que organizó CEPAL en Santiago de Chile.

En el 2018, fue acreditada por la Organización de Estados Americanos
(OEA) para participar en Perú de las actividades oficiales de la sociedad
civil previas a la VIII Cumbre de las Américas. Además, fue reconocida
como Lideresa Latinoamericana por la Red de Mujeres Iberoamericanas
(RMI) por su compromiso, esfuerzo y trabajo a favor de la democracia en
el continente.

En el 2017, participó como panelista del Foro de Liderazgo Juvenil de
América Latina y el Caribe, que organizó el Young Americas Business
Trust (YABT) en Washington, D.C.

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