Cuba te Cuenta

Sinrazones de la Cuba de “Razones de Cuba”

En Cuba, salir a la calle cada día es un performance. Sin pretender llamar la atención, todos llaman la atención. Caras largas, ojeras, hombros encorvados, diálogos quejumbrosos… Los nasobucos ocultan bocas atrofiadas que han perdido la costumbre de sonreír y de articular palabras amplias como “libertad”

Imagen tomada de redes sociales

Las modas políticas en Cuba padecen el mal de la redundancia. Y en cada época, los ingenuos de turno fabrican sus expectativas esperando novedades. El Señor de las Moscas se exhibe como único, pero puede ser diferente a cada momento si es el catalizador de la podredumbre del miedo.

Al menos hace bien su trabajo de contención. Se puede disentir; pero cuando la comida la reparten los poderosos, el disenso se convierte en disentería. De nada vale un póster de Milán Kundera colgado en el cuarto de baño ni silbar la tonada de “Winds of change” en las colas para comprar papel higiénico.

Ahora la tomaron con Tania Bruguera. Le arrancaron la cabeza y la clavaron frente a la cueva del monstruo. Fue el último capítulo de la saga del Noticiero Nacional de la Televisión. Cuando este escrito sea publicado, probablemente ya le habrán dedicado el espacio a otros “mercenarios” realizadores de performance o no. La selección es amplia. Salir con la libreta de abastecimientos asomada al bolsillo de la camisa, sobre todo si la protege un pedazo de plástico de rayos X, es un performance de la miseria.

En Cuba, salir a la calle cada día es un performance. Sin pretender llamar la atención, todos llaman la atención. Caras largas, ojeras, hombros encorvados, diálogos quejumbrosos… Los nasobucos ocultan bocas atrofiadas que han perdido la costumbre de sonreír y de articular palabras amplias como “libertad” porque “censura” no es una palabra que se pronuncie con frecuencia. Por miedo. Pero tiene largo alcance en sus efectos. Genera ceños y labios fruncidos y conversaciones estreñidas. Cuba es un país constipado. En Cuba la gente no calla. Al contrario, habla demasiado, repite demasiado, regurgita demasiado, siempre en las ramas.

Sobre el tema (redundante), ha dicho Abel Prieto que “el gobierno y la Revolución no son lo mismo”. Y recalcó: “El gobierno puede equivocarse, pero la Revolución no se equivoca”. He aquí un performance ilustrado. Tania Bruguera puede aparecer en una foto haciendo amago de cortarse la lengua y el viceministro de Cultura Fernando Rojas puede aparecer en un video sacando la lengua y explicando que se trata de las pretensiones del ego. Un ego al que se le otorgó la Distinción por la Cultura Nacional en 2002, entre otros donaires y membresías.

Luego, elucubra el viceministro sobre la mezcla de intenciones y de objetivos. “La cultura es una cosa y la política es otra”, dice. Fernando Rojas hace un performance a su pesar. Quizás no sepa que, de esa manera, califica de performance la obra de todo artista que se diga revolucionario y se preste o se haya prestado a ser juglar de la Revolución. ¡Oh, virtudes del realismo socialista! Aquellas mujeres soviéticas con vello en las axilas también eran reales y muy performáticas. Llamaban la atención y tuvieron vía libre cuando la cultura cubana quiso alabarlas. Ninguna sobrevivió a su propio mal olor ni al de sus ideas.

Pura discriminación. Sin dudas, un alto por ciento de cubanos votaron para aprobar la Constitución que reina hoy en Cuba, con su socialismo inamovible y su partido comunista único y rector. Cada día es un reflejo de ese error. Pero aun así, el por ciento restante sigue siendo cubano y tiene opinión y quiere cambios, lógicos y fundamentados. ¿Cuál es su representatividad en el gobierno, quién intercede por sus derechos, tan humanos y legítimos como los de cualquiera? ¿Acaso no puede considerarse un genocidio político esta manera “constitucional” de anular la voz de unos cuantos millones de cubanos?

“Razones de Cuba” se llama uno de los programas que se entretiene en hurgar en la cloaca que ha fabricado el mismo gobierno. Recuérdese que lo más antinatural que se echa por el caño del retrete, es lo que se quiere esconder, lo que resulta necesario llevar a las sombras. Pero, ¿”Razones de Cuba”? El mismo programa invita a preguntar de qué Cuba, de qué sesgo. Hay un maniqueísmo implícito en esas convicciones. Hay inquisición y hogueras. ¿Quién quiere llamar la atención?

Pero la Revolución no se equivoca. La Revolución es un performance que, tal vez, fue romántico e idílico, según mi abuelo, pero que se ha empeñado en ignorar la naturaleza efímera de todo performance, los cuales exigen lo circunstancial para lograr la diferencia de la novedad constante. Y ser arte. Tania Bruguera amaga cortarse la lengua. Tania Bruguera denuncia. Tania Bruguera detenida. Tania Bruguera amordazada. Tania Bruguera mercenaria. Tania Bruguera terrorista. Tania Bruguera etcétera. Ayer fue Tania Bruguera. Mañana puede ser cualquier Juan de los Palotes con la libreta de abastecimientos sobresaliendo del bolsillo.

Tony Pino

Técnico Medio Nuclear. Trabajó como profesor en el Politécnico de la Central Electronuclear, en Cienfuegos. En 1990 fue separado del magisterio por cuestionamientos políticos a la viabilidad de la construcción de una planta nuclear en Cuba. Fue jubilado por enfermedad en 1992.

Comentario

Facebook

Suscribete al Newsletter

Síguenos

Don't be shy, get in touch. We love meeting interesting people and making new friends.