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Antropoceno: nuestra huella en la Tierra

Los gobiernos deben dejar de hacer políticas huecas y llamarse a una acción por el clima, la vida y la Tierra. Estamos casi en el punto de no retorno, llamemos a pensar globalmente y actuar localmente.

Imagen tomada de Monografía.com

Nuestro planeta Tierra, tal y como lo conocemos hoy, es el resultado de millones de años de evolución física, química y biológica. Este largo proceso en el que ha surgido la vida, desde la célula más pequeña hasta los gigantescos dinosaurios han dejado una huella que ha perdurado en el tiempo.

Misteriosamente los elementos menos comunicativos son los que nos han contado a los seres humanos los hechos ocurridos durante ese largo proceso evolutivo, me refiero a las rocas. Ellas en su silencio son unos de los recursos naturales que primero comenzó a explotar el hombre. Este animal conocido como Homo sapiens sapiens, comenzó a transformar en pocos cientos de años todo lo que había costado millones. Pero esas trasformaciones no solo generan afectaciones a los ecosistemas terrestres y acuáticos sino que han incidido directamente en la desaparición de especies y han llevado a otras al borde de la extinción.

Vale la pena preguntarnos si este supuestamente animal pensante ha dejado alguna huella en la tierra, la respuesta es, sí. Desde las ciencias naturales se ha denominado Antropoceno, todos los impactos que el ser humano está dejando en la Tierra para poder mantener el modelo de producción de energía y el consumo de los recursos naturales. Una consecuencia directa de estos modelos que caracterizan esta nueva era geológica, es el cambio climático con su consecuente aumento de la temperatura media global, el aumento del nivel medio del mar y la aparición de nuevas enfermedades como la Covid-19 ocasionado por el SARS-CoV-2.

Realmente nuestra huella para con la evolución del planeta es un tanto repudiable, pues nuestros residuales hoy colonizan desde las profundidades del mar hasta las capas las externas de la atmósfera terrestre.

El hombre con su capacidad transformadora y sus ansias de desarrollo ha ido creando nuevos materiales, muchos de ellos no se degradan con facilidad, provocando la contaminación. Entre los materiales más identitarios del Antropoceno podemos citar, el plástico y el vidrio.

La huella del Antropoceno puede cambiar si su causante comienza a tener una mayor conciencia sobre su accionar diario. Algo importante sería el reciclaje de la basura que se genera diariamente, no por cantidad sino por calidad de la clasificación de estos residuos.

A día de hoy los vertederos constituyen fuentes importantes para la proliferación de múltiples enfermedades entre ellas el cáncer. Los ríos están contaminados por residuos de industrias y ciudades, los suelos están agotados y saturados de pesticidas, herbicidas y fertilizantes. Todo esto puede revertirse si se realiza una mejor gestión de los recursos y una mayor conciencia del reciclaje, reutilización y reducción.

En nuestras manos está la capacidad de que nuestra huella sea más amigable con el planeta. Que el Antropoceno pueda tener más impactos positivos que negativos. Recordemos que vivimos de prestado en esta casa de todos y que las nuevas generaciones tienen el derecho a disfrutar de todos aquello que nosotros pudimos, gracias a la evolución de millones de años.

Los gobiernos deben dejar de hacer políticas huecas y llamarse a una acción por el clima, la vida y la Tierra. Estamos casi en el punto de no retorno, llamemos a pensar globalmente y actuar localmente. El Antropoceno puede ser una huella diferente.

Eduard Velázquez

Licenciado en Geografía, activista ecologista de la sociedad civil cubana y vicecordinador del movimiento Ecososcial Protegiendo la Naturaleza y el Entorno (ProNaten).

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