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“Escaso, agrio y medio crudo”: así está el pan en Cuba

En estos momentos el régimen cubano atraviesa su peor crisis. La isla está endeudada y sin acceso a fuentes externas de financiamiento, por su pésima reputación crediticia.

Imagen tomada de Diario de las Américas

Desde siempre el pan en Cuba se ha prestado para bromas, burlas, chistes, mitos; pero lo cierto es que es que es un reflejo de la ineficacia del Gobierno cubano.  Aunque en muchas ocasiones es un salvavidas para las familias cubanas.

Romelia Acosta, natural de Santiago de Cuba, percibe el pan como el alimento “más importante para la mayoría de los cubanos”. “Quizás suene ridículo para alguien de fuera, pero los cubanos saben a qué me refiero cuando digo que gracias al pan muchos no nos hemos muerto de hambre; aunque ahora está escaso y más malo que nunca” confesó Acosta.

Meses atrás, conseguir pan era uno de los pocas cosas que no representaban un problema para cualquier cubano. Aparte del pan de la cuota, podían comprar el producto de forma liberada, a precios superiores pero como mayor calidad. Sin embargo, la situación ha cambiado drásticamente.

En estos momentos el régimen cubano atraviesa su peor crisis en las últimas tres décadas; según economistas. La isla está endeudada y sin acceso a fuentes externas de financiamiento, por su pésima reputación crediticia. A esto se le suma el estallido social que tuvo lugar el pasado 11 de julio, cuando miles de cubanos salieron a las calles en más de 60 puntos del territorio nacional a exigir libertad y la salida del poder del mandatario Miguel Díaz-Canel.

Cuba ha tenido que hacer importantes recortes a las importaciones, lo que se ha traducido en escasez y grandes filas en comercios. Una de estas reducciones tiene que ver precisamente con la harina de trigo.

La falta de liquidez ha dejado el país sin recursos para comprar el trigo en mercados internacionales, por lo que ha dispuesto que el 20% de la harina para elaborar el pan sea de maíz, calabaza y yuca.

“Ese invento de hacer pan con harina de maíz es una locura, no solo porque queda oscuro, ácido y medio crudo; sino también porque el maíz es mortal para las personas hipertensas, diabéticas, solo por poner ejemplos” reclamó Yanara Jiménez del municipio Songo La Maya.

Al respecto, semanas atrás, algunos panaderos declararon al sitio digital Diario de Cuba en que el problema de la calidad está en que se  debe mezclar la harina de trigo, que casi siempre es poca, con la de maíz.

“En promedio, a cada masa se le tiene que agregar un jarro de cinco libras de harina de maíz; y eso hace que el producto pierda calidad” dijo el empleado.

Sobre este reajuste en los ingredientes -realizado en el mes de mayo-, la prensa oficial aseguró que fue “necesario” para “garantizar la disponibilidad hacia destinos priorizados”, entre los cuales está el turismo.

“Gracias a esa directiva no hubo disminución del plan, y el producto, aunque cambia su textura y un poco su sabor, mantiene el volumen y calidad necesarios” expresó -en ese entonces- Daniel Cobas, de la Empresa Cubana del Pan, al diario Cuba Debate.

Sin embargo en ese mismo mes,  el Gobierno anunció que la producción en la capital cubana -fuera del mercado racionado- tanto de pan como de galletas y dulces, sería reducida más en menos en 30%. También se disminuyó en un 50% la entrega del producto en la red gastronómica y organismos estatales.

Desde antes, la venta de pan liberado en el país era muy inestable e incluso nula en algunas localidades. Siendo así, la única opción para los cubanos es el de la cuota, mismo de pésima calidad que a menudo carece de grasa, sal y levadura.

“Yo no entiendo cómo esa ‘chancleta’(pan) que nos venden puede costar un peso, nos están vendiendo la basura, y para colmo ya se acabó el trigo, ahora es con harina de maíz” reclamó Francisco Gonzáles, también songomayense.

Sin lugar a dudas, las constantes críticas no coinciden con el discurso estatal, que afirma existe “aceptación” del producto, por parte de los clientes; así lo expresó la directora de la Oficina Nacional de Inspección Estatal a Cuba Debate.

Aunque reconoció que “no es el mismo sabor, pues tiene ligeras variaciones, aparecidas sobre todo por la granulación de la harina de maíz, que provoca cambios en la corteza”

La realidad es que, según consumidores, el pan de la cuota, que se vende desde la mañana hasta la tarde, “si se guarda para el día siguiente, ya está agrio y mohoso”.

La calidad del producto podría mejorar si volviera a emplearse trigo en vez de maíz en su elaboración, pero esa opción no es viable ante la crisis actual.

Información ofrecida por la propia prensa oficialista reveló que, para este año, estaba prevista la compra de 700 000 toneladas de trigo en el mercado internacional, por un valor de 240 millones de dólares. Evidentemente dicha compra no se ha efectuado.

De hecho, desde principios de este mes de junio, en algunas provincias del país, solo los niños menores de 8 años y los ancianos mayores de 65, de cada núcleo familiar, recibirían el pan diario. Así lo confirmó al portal 14ymedio, una empleada del ramo, residente en Sancti Spíritus. “Debido a la escasez de harina, no podemos garantizar el producto para todos los consumidores” explicó la mujer.

Por su parte, los trabajadores privados que hacían pan de manera particular, también se han visto afectados por la escasez de harina. Como consecuencia, han duplicado el precio, no solo del pan, sino también de dulces y pizzas.

Yadira Serrano

Joven activista de derechos humanos y miembro del Frente Juvenil de la Unión Patriótica de Cuba (Unpacu). En su organización se desempeña como tuitera y facilitadora de talleres.

Correo: yadiraserran@gmail.com

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