Cuba te Cuenta

Confinamientos forzados y multas impagables

Desde el comienzo del aumento de casos de Covid-19 en la provincia de Pinar del Río, el gobierno ha tomado una serie de medidas que incluyen restricciones de movilidad, confinamiento obligatorio, y el cierre de la mayoría de los establecimientos tanto estatales como privados.

Se han colocado puntos de control policial en los lugares de acceso a cada municipio, sobre todo en las entradas a la ciudad cabecera. Así, para poder moverse de un municipio a otro, o ir a la cuidad cabecera, se necesita un permiso expedido por la policía solo para situaciones extremas.

El gobierno estableció que el pago de multas es obligatorio, y da un plazo de treinta días para la realización del pago. De no saldarse en ese plazo, la multa se duplica, y en caso de negarse a pagar, la persona implicada es llevada a juicio imponiéndosele hasta un año de cárcel.

A fin de garantizar el estricto cumplimiento de dichas medidas, el gobierno ha desplegado inspectores por todos los territorios de la provincia como: municipios, consejos populares e incluso hasta en localidades recónditas de poca afluencia de personas. Las multas oscilan entre los 4000 y 5000 pesos cubanos (CUP), y más. O sea, entre 166,66 y 208,33 dólares. El  salario promedio mensual es de solo 2500 CUP (104,16 dólares).

Relatos de la ciudadanía

Teniendo en cuenta la reiterada preocupación de la población pinareña respecto a este asunto, decidimos acercarnos a un grupo de personas molestas que salieron de un punto de control y recibieron multas gubernamentales. Según palabras de uno de los afectados:

“Los inspectores y policías que imponen las multas, en su mayoría lo hacen sin tener en cuenta las circunstancias o motivos del incumplimiento al que somos llevados muchos ciudadanos, por causas extremas o urgentes y ajenas a nuestra voluntad”. Causas entre las que se encuentran salir en busca de comida, casos de enfermos como dolores repentinos, caídas accidentales, fracturas de huesos o fallecimiento de familiares. Para estos casos el gobierno ha creado una especie de permisos emergentes o urgentes, pero no siempre se encuentran disponibles; sobre todo ante casos de extrema urgencia. Es en estos casos donde los inspectores y policías toman saña contra los ciudadanos para imponer las multas. El simple hecho de salir de casa sin la autorización del gobierno o la policía es ya motivo para ser multado.

Otro joven a quien se le impuso una de estas multas comenta:

“Yo tuve que salir de mi casa porque tengo un niño pequeño y no tengo que darle para comer. Tengo que salir obligatoriamente a trabajar porque nadie me va a regalar nada. Vino un inspector y me impuso una multa, porque según él, no puedo estar en la calle. Yo le expliqué mi situación, le dije que tenía una tarjeta de permiso de movilidad pero que se destruyó en la lavadora sin darnos cuenta, pues estaba dentro del bolsillo del pantalón; a lo que el delegado me dijo que por el momento no había tarjetas disponibles; pero que yo debo seguir trabajando para mantener a mi esposa y a mi hijo. Le dije que tengo un niño pequeño que no tiene qué comer, pero fue inútil; me impuso la multa y ahora yo no tengo dinero ni para pagarla. Es el abuso del cubano funcionario, contra el propio cubano de a pie”.

Existe un descontento generalizado en los ciudadanos pues las multas son demasiado altas y el salario promedio mensual de un trabajador no alcanza para cubrirlas. Esto demuestra que no existe coherencia entre los montos de multas estipuladas y el salario de un trabajador promedio.

 “El gobierno entregó una tarjetica a una persona por casa, y solo esa persona es la que puede salir a comprar alimentos o cualquier otra necesidad. Si alguien que no tenga la tarjeta sale de casa, por cualquier razón, viene un inspector y te impone una multa de 5000 pesos (equivalente en dólares a 208,33)”; relató Emelina, una señora a quien le impusieron una multa.

Otra joven madre afectada con estas medidas dijo:

“En mi casa solo mi esposo tiene autorización para salir, pero él trabaja. Yo necesitaba salir para cobrar la chequera (pensión) de mi mamá, que está encamada con enfermedad crónica. Unos inspectores aparecieron frente a mí y me pidieron la tarjeta de autorizo a salir. Yo les expliqué que no tenía tarjeta y que el motivo por el que me encontraba fuera de casa era por una necesidad. Ellos no entendieron la situación, me impusieron la multa y aunque fui a reclamar al gobierno, no sirvió de nada. Las multas que imponen son demasiado altas y yo ni siquiera tengo salario, porque no trabajo fuera. Me dedico a cuidar a mi madre, que hay que hacérselo todo”.

¿Han sido efectivas las restricciones impuestas por el régimen?

Los casos de Covid-19 siguen resurgiendo en la provincia, a pesar de todas las medidas de confinamiento, restricciones extremas y multas. Hoy Pinar del Río es la provincia que muestra las cifras más altas de contagios del virus en todo el occidente del país, por lo que las personas se preguntan si dichas medidas han sido en realidad efectivas.

El gobierno cubano le ha dado potestad no solo a inspectores, sino también a policías, militares y soldados para imponer multas a los ciudadanos en las calles. Uno de los jóvenes afectados manifestó al respecto:

“Cuba, en específico la provincia de Pinar del Río, vive una especie de prisión y acoso callejero por parte de esos funcionarios; quienes en su mayoría no aplican la conciencia sobre muchos casos. El régimen no comprende que estamos asteados de los confinamientos y las restricciones absurdas que por más de un año nos han implantado a la provincia, y han limitado nuestras libertades y derechos de movimiento. Limitaciones que pasan de ser simples medias a ser hechos altamente violatorios de derechos, y abusivos contra una sociedad carente de libertades”.

El gobierno provincial ha fijado una fecha de apertura en la provincia; será entre los primeros 15 días de noviembre. Mientras tanto la situación se mantiene igual y se exige el estricto cumplimiento a las medidas implementadas. Los inspectores, policías y soldados se mantienen en las calles, en búsqueda de posibles infractores; mientras que las arcas estatales se ceban con el dinero de “las infracciones del pueblo”.

Jesús Silva

Bloguero de Cuba te cuenta.

En 2011, se tituló de capacitación general en periodismo por la Universidad Internacional de la Florida. Se desempeña como periodista y activista político y de DDHH. Ha laborado para varios medios de prensa como las antiguas revistas socio-culturales Renacer, Rayito de luz (revista infantil), Nuestra Voz (Semanario noticioso). Trabajó durante 5 años para el medio de prensa Panorama Pinareño, en el que se desempeñó como periodista, redactor y editor. Ha trabajado como bloguero del portal Cuba Te Cuenta en los ciclos noviembre 2019 - junio 2020 y octubre 2020 - junio 2021. Es activista defensor de Derechos Humanos del OCDH. Es editor y articulista del sitio CubaCID y actualmente dirigente del CID en Pinar del Río.

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