Cuba te Cuenta

Memoria y secuelas del 15N: No caigamos en la tentación de los injertos (Parte II)

Toda saga, fílmica o social, es cacofónica. Los héroes sin antihéroes, no son nada, algo muy conveniente a los gobiernos monocromáticos como el de Cuba. Los superhéroes se inventaron para aglutinar antinomias y acomodar posturas.

Ningún país queda intacto después de una conmoción social, por mínima que sea. Una conmoción es una interrogante abierta. Y acallar las respuestas por la fuerza, ni siquiera es una respuesta: es desespero, aunque los medios digan lo contrario. Tanto mejor para la causa. No hace falta ardor para hacer el ridículo.

Cuál será el destino de Archipiélago como grupo, solo pueden saberlo sus promotores, si antes lo pensaron. Por lo pronto, han decidido alargar el plazo de sus demandas hasta el 27 de noviembre, homenaje y peligro. Y por lo pronto, tienen que recuperarse del estremecimiento por la salida de Yunior García Aguilera. Si bien Cuba necesita un profundo proceso de desmitificación de fechas, héroes y heroínas, hay que tener en cuenta que la memoria pública de los últimos años está muy lastrada con alegorías taxativas al estilo de “Jornada Ideológica Camilo-Che” u otra semejante.

Toda saga, fílmica o social, es cacofónica. Los héroes sin antihéroes, no son nada, algo muy conveniente a los gobiernos monocromáticos como el de Cuba. Los superhéroes se inventaron para aglutinar antinomias y acomodar posturas. No sin razón se ha dicho que entre el bueno y el malo solo existe la distancia de un constipado. ¿Y qué vendrá después del superhéroe? Parece que, entre el bueno y el malo, también existe la distancia de un pasaporte con visa actualizada, que no es poco. Mas, la cuestión se sitúa enseguida en la manía de hacer leña del árbol caído, cuando ni siquiera se tiene chimenea.

Con Archipiélago o sin él, con Yunior García en España o en la Conchinchina, las razones de la lucha están intactas. Sin dudas, en cuanto a lucha política, hay una especie de escozor cuando el líder toma las de Villadiego. En cuanto a lucha política, todos quisieran ver al líder inmolándose o postulándose, in situ. Es inevitable sentirse agraviado, decepcionado, sobre todo si la noticia llega por un comentario sardónico del carcelero. Húber Matos sale de su tumba y rememora cómo llegó la noche. “¿Huber Matos? ¿Quién fue Huber Matos?”, pregunta el disidente.

Del 15 N ha quedado, sobre todo, el color blanco y el ansia de cambio y de paz. Por un día se dejó a un lado la vulgaridad contestataria y se apeló al lenguaje poético, trascendente. Cuando Yunior García comunicó que su intención era caminar en solitario el día 14, se burlaron diciendo que la convocatoria no pasaba de performance. La ironía de lo trascendente, es que logra comunicar su verdad con independencia de personas y situaciones. En un performance, el público está implicado por el mero hecho de ser espectador. Puede, incluso, convertirse en protagonista principal. La obra es solo el pretexto contextual. Los días 14 y 15 de noviembre mostraron la índole del público que aplaude al gobierno cubano.

Todavía hay presos políticos, aumentados en número los últimos días. Y es presumible, dada la crudeza de las campañas, que no exista alivio. Más allá de razones, la salida del líder envalentona al gobierno y a las turbas, que ven un tanto más justificadas (que no justas) sus apetencias de sangre. Esas personas, las encarceladas y las hostigadas, merecen ahora un seguimiento más atento. Sus vidas ya son un infierno. Sin embargo, hay que prestar atención a otra secuela también recrudecida. Se trata de los estudiantes en las escuelas. Ya existe una artimaña contra los que no asistieron a clases el 15 de noviembre. Este asunto será tratado con más detalle en otro artículo.

A tomar en cuenta, por supuesto, las declaraciones de algunas figuras de renombre que en su momento fueron uña y carne con el régimen, le cantaron y le aplaudieron. Pablo Milanés, Chucho Valdés, José María Vitier y Leo Brower constituyen lo sonoro de esta lista. Algunos han dicho, con toda razón, que ahora no vale, que están viejos y no tienen nada que perder. Además, excepto Leo Brower, ninguno está en Cuba. Y hasta eso se dice con reticencia puesto que no hay nada seguro en el GPS social.

Por otro lado, sus declaraciones se refieren a criticar los actos de repudio y apoyar la marcha pluralista del 15 N. En Cuba, una cosa lleva a la otra. El régimen es el orquestador de los actos de repudio. Criticar un acto de repudio, es criticar al gobierno. Mas, en esa cábala siempre ha fallado algo cuando se trata de figuras cimeras. Quizás en otra vida fueron mejores funambulistas que músicos.

La lección más grande será siempre la que preserve la dignidad individual. Hay muchos testimonios válidos en las redes. Impresionante el de Sahily González Velázquez, vestida de blanco y tendiendo sábanas blancas, custodiada en solitario por su madre, que la filmaba desde el portal, a merced de los gritos y de la posibilidad de ser apedreada. Desgarrador el de Víctor Ruiz llorando como un niño, mientras su madre se deshacía en gritos a sus espaldas.

Siempre una madre y un hijo. Siempre una hija y una madre. ¿Quiénes sufren, Humbertico? Solo rebobinar cuando acuda el desaliento. Al fin y al cabo, las flores blancas lo seguirán siendo por los siglos de los siglos. No caigamos en la tentación de los injertos.

Tony Pino

Técnico Medio Nuclear. Trabajó como profesor en el Politécnico de la Central Electronuclear, en Cienfuegos. En 1990 fue separado del magisterio por cuestionamientos políticos a la viabilidad de la construcción de una planta nuclear en Cuba. Fue jubilado por enfermedad en 1992.

Comentario

Facebook

Suscribete al Newsletter

Síguenos

Don't be shy, get in touch. We love meeting interesting people and making new friends.