Cuba te Cuenta

Entrevista: ¿Bloqueo o Embargo de Estados Unidos a Cuba?

Sesenta y tres años lleva el pueblo cubano escuchando eslóganes que culpan al bloqueo de los Estados Unidos de los problemas que frenan el desarrollo de la Mayor de las Antillas. Si bien es controvertida su existencia y aplicación, no son pocos los que piensan que se ha vuelto un pretexto del régimen para justificar el desastre socio-económico implementado por los comunistas. En Cuba te cuenta, se entrevistó a Rigoberto Fernández Agüero, doctor en Marxismo e Historia del Centro Universitario Municipal José de la Luz y Caballero, para exponga si realmente se da un bloqueo en Cuba y si este está relacionado a la situación actual del país.

¿Hablamos propiamente de un bloqueo de Estados Unidos a Cuba?

Primeramente hay que esclarecer que no se puede hablar de un bloqueo de EE.UU. a Cuba. El gobierno cubano no está bloqueado como dice estarlo, de hecho no hay ningún barco estadounidense rodeando la isla como cuando en la Crisis de Octubre se acorraló al país. Por esto no se debería hablar de bloqueo, sino más bien de embargo. Lo que EE.UU. le tiene impuesto a Cuba es debidamente dicho, un embargo de tipo económico y financiero, con carácter coercitivo, resultado de la ruptura de las relaciones diplomáticas por el no respeto o incumplimiento de los compromisos internacionales.

¿Este embargo sería, como le han hecho creer al pueblo cubano, el culpable de la falta de transporte, vivienda, agua, electricidad, alimentos y salarios que impacta directa y diariamente en la población?

El embargo, si bien puede entorpecer o incidir en el desarrollo de la isla, no es el culpable de la situación por la que atraviesa la isla. Es válido aclarar que dicho embargo no es comercial como profesa el Estado pues la isla negocia con más de 170 países mediante contratos y préstamos e incluso lo hace con los EE.UU.

Ahí cabrían otros factores tales como la planificación socialista centralizada, la burocracia e ineficiencia de un sistema poco o nada competitivo, la importación tecnológica soviética y por ende, la obsolescencia tecnológica, la tardía apertura al sector privado y sus múltiples restricciones, etc. En fin, que podríamos enumerar muchos más que sí son culpables directos de la situación que vive el país. Más allá de la tirantez de ambos gobiernos, la pobreza existente es Cuba no es culpa del bloqueo sino de la falta de autonomía y libertades políticas y económicas que mantienen en un yugo al pueblo. Culpar al embargo de todas las miserias y calamidades que enfrenta el pueblo cubano continúa siendo un pretexto para preservarse en el poder y acceder de forma limitada al mercado norteamericano por la desconfianza generada entre prestamistas y acreedores».

¿Cuáles son los orígenes históricos de este diferendo? 

En lo fundamental, el gobierno de los EE.UU. no sanciona al pueblo cubano sino al régimen de Fidel Castro que, más allá de su perpetuidad en el poder, socavó las relaciones y los intereses bilaterales de ambas naciones mediante la Ley 890 (de la nacionalización) a través de la expropiación forzosa de todas las empresas industriales y comerciales, así como de las fábricas, almacenes, depósitos y demás bienes y derechos integrantes de las mismas. El embargo se oficializó el 3 de febrero de 1962 por el presidente John F. Kennedy mediante la Proclama 3447 tras al triunfo de la revolución, la supresión de la cuota azucarera y la ruptura de las relaciones diplomática.

El gobierno cubano ha intentado mostrar a la opinión pública internacional como un acto de justicia la expropiación de 5 913 propiedades en la que nunca fueron indemnizados los propietarios cubanos, canadienses, españoles, ingleses y norteamericanos que habían invertido en la isla. ¿Por qué no se ha llegado a un consenso tras 60 años?

En los últimos 30 años han existido esporádicos acercamientos y conversaciones al respecto, las que se formalizaron desde la llegada de Barack Obama al poder. Acuerdos oficiales no han alcanzado ninguno aunque se ha hablado por parte de los EE.UU. de la debida indemnización y Cuba, de resarcir los daños ocasionado que, a precios corrientes, el pasado 2021 alcanzó según cifras oficiales, la cantidad de 144 413 400 000 USD.

Según el diario Granma[1], se trata de una política esencialmente extraterritorial, violatoria del Derecho Internacional, que busca, mediante presiones, chantajes y penalidades, aislar a Cuba y castigar a quienes establezcan cualquier vínculo económico, comercial y financiero con el país. El régimen aseguro que esto, por ejemplo, le impide a empresas y filiales extranjeras con capital norteamericano negociar con Cuba, o que los barcos que toquen puerto antillano puedan luego hacerlo en los EE.UU. hasta después de 6 meses. ¿Qué tanto hay de cierto en ello?

La dictadura no ha tenido problemas, más allá de su ineficacia, burocracia y obsolescencia tecnológica, para elevar sus exportaciones y así lo corrobora el Banco Mundial y el Instituto de Comercio Exterior de Cuba (ICEX). Antes de la llegada del COVID-19, el gobierno cubano recibía turismo con utilidades superiores a los tres mil millones de dólares americanos y exportaba a China, Canadá y Europa grandes cantidades de níquel, cobalto, carbón mineral, ron Havana Club, café, tabaco, mieles y jalea, productos biofarmacéuticos, bebidas y conservas, ropas, cementos, langostas y camarones, materias primas recicladas, petróleo y sus derivados, construcciones modulares para casas, carpinterías de aluminio, maderas, y muchísimos más, como puede apreciarse también en una extensa relación que publica el sitio procuba.cu.

El régimen cubano le dice a su pueblo, una y otra vez, que EE.UU. aplica medidas de guerra no convencional, impropias de tiempos de paz, por el empeño de privar a Cuba de suministros de combustibles, de obstaculizar donaciones solidarias y limitar las posibilidades de acceder a medicamentos e insumos básicos…

En el 2000 el presidente William Clinton introdujo reformas que flexibilizaron el embargo, aunque ya desde 1992 comenzó el comercio entre ambos. Desde 2001, EE.UU. pasó a ser uno de los principales socios comerciales de la isla y en la actualidad, según el Anuario Estadístico del Gobierno Cubano, es el 9no antecedido por Venezuela, China, España, Rusia y Canadá».

La nación caribeña recibió en 2021 veintitrés donaciones internacionales y módulos alimenticios para el enfrentamiento del COVID-19 de manos de países amigos y organizaciones no gubernamentales, en especial 5 enviados por la Federación Rusa. De igual modo, según cifras oficiales, publicadas por el sitio USA Trade Online, desde 1992 hasta 2019, la isla ha importado cuartos y muslos de pollo, maíz amarillo, granos y derivados de soya y trigo por un monto de aproximadamente cinco billones de dólares americanos. Y por si esto fuera poco, en igual fecha, Cuba ha recibido donaciones de medicamentos y equipamientos a instituciones procedentes de los EE.UU. por un valor de cincuenta y un millones de dólares americanos.

¿Podemos esperar algún avance por lo pronto con respecto al embargo?

Francamente, no lo creo. Llegar a un consenso en estos momentos es muy difícil (sin incluir la más reciente postura de Cuba prorusa que va en contra del discurso de la mayoría de los países del mundo y de los EE.UU). No solo porque los EE.UU. pida la debida indemnización de sus intereses, sino porque solicita además un cambio de régimen, libertades civiles, elecciones múltiples, etc. y todo ello pone en riesgo la supervivencia del sistema cubano. En eso el gobierno no está dispuesto a ceder. Hay muchos intereses en juego detrás del embargo y valga la redundancia, no es el embargo lo que más interesa a ambos gobiernos.

En el informe anual de la cancillería cubana, «Necesidad de poner fin al embargo económico, político y financiero de los Estados Unidos a Cuba», presentado a la Asamblea General de las Naciones Unidas por el Ministro de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez Parrilla, se hizo referencia a que el bloqueo no ha tenido nunca el menor atisbo de legitimidad, ni justificación moral por lo que constituye una violación masiva, flagrante y sistemática de los derechos humanos de todos los cubanos y cubanas. Sin embargo, no cita cuántas violaciones se cometen a diario en el país con los derechos de los cubanos por pensar de un modo diferente. ¿Qué opina de esto?

Es un error decir que un país es más libre y justo que otro. Eso es muy relativo. Que en EE.UU. existan las libertades y oportunidades que no existen acá no significa que no haya violaciones de los derechos humanos en su tierra. Ahí está la comunidad afrodescendiente que puede dar fe de ello.

Los sucesos del 11 de julio en Cuba, por ejemplo, en donde la mayor parte de la población se manifestó pacíficamente contra del régimen, las penurias económicas y en favor de las libertades civiles, son un ejemplo fehaciente de cómo en Cuba también se violan derechos refrendados en la Constitución. Más de un millar de personas han sido procesados por los tribunales acusados de desacato y terrorismo, permitiéndole a la policía política, una excelente oportunidad para enjuiciar a la oposición y denigrar a los integrantes de la sociedad civil y las organizaciones no reconocidas por el Estado.

[1] Sesenta años de la proclama que formalizó el criminal bloqueo económico de EE.UU. contra Cuba, Febrero 3, de 2022.                   Edición No. 28, año 58.

Orlando Pérez

Bloguero de Cuba te cuenta.

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